Hasta el próximo 8 de julio, con motivo de la celebración de la 39ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial, los Caminos del Norte se juegan en Bonn su inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, un legado de monumentos y sitios de extraordinaria riqueza natural y cultural que pertenecen a toda la humanidad.
La candidatura de los Caminos del Norte, ampliación de «Caminos de Santiago de Compostela» ha sido promovida por los gobiernos autonómicos de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y La Rioja, así como por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de España. Esta no sólo propone el reconocimiento de la cuatro rutas singulares: el Camino de la Costa, el Camino Primitivo, el Lebaniego y el Vasco-Riojano, sino que abarca la inclusión nominal de un total de dieciséis monumentos de la máxima relevancia y valor cultural. En el caso de Galicia, se reconocen singularmente cuatro: la Muralla y la Catedral lucenses, la Catedral mindoniense y el Monasterio de Sobrado dos Monxes.
La inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO es el máximo reconocimiento internacional que puede recibir un bien, así como una oportunidad para que Galicia incremente su nómina de declaraciones, que en la actualidad incluye ya a la Ciudad Vieja de Santiago de Compostela, elegida en 1985; el Camino de Santiago Francés, inscrito en 1993; la Muralla romana de Lugo reconocida en el 2000; y la Torre de Hércules, que alcanzó su inclusión en 2009.
En concreto, entre los días 3 y 5 de julio, se tratarán las nuevas incorporaciones a la Lista del Patrimonio Mundial, para el cual se examinarán un total de treinta y siete candidaturas de inscripción, que incluyen cinco sitios naturales, treinta y uno culturales y uno de carácter mixto.